Rossi afirmó que el verbo de la economía no debe ser «ajustar», como plantea la oposición

El candidato a vicepresidente de UxP y jefe de Gabinete afirmó la necesidad de promover el «desarrollo» como objetivo de todo plan económico y confirmó que se anunciarán medidas «contracíclicas» para cuidar el poder adquisitivo de la población. 

El jefe de Gabinete y candidato a vicepresidente de Unión por la Patria (UXP), Agustín Rossi, anticipó que este viernes se darán a conocer medidas «contracíclicas» para mitigar los efectos de la devaluación sobre la economía argentina y afirmó que el «verbo» que deberá regir la economía próxima del país es el del «desarrollo» y no el del «ajuste».

Rossi participó este jueves en el hotel Alvear del panel de apertura del Consejo de las Américas, un foro integrado esencialmente por los titulares de las empresas con inversiones en Argentina, con un discurso en el que analizó la situación heredada, las vicisitudes atravesadas y las perspectivas a futuro.

Respecto de las medidas, Rossi dijo que se está trabajando en «generar las políticas contraciclicas: acuerdo de precios, créditos a tasa subsidiada».

«Estamos convencidos que si el verbo es ajustar, los objetivos no se van a lograr. Si privilegiamos que el verbo sea desarrollar, las oportunidades de Argentina son muchísimas», dijo el funcionario nacional.

Tras las palabras de los organizadores, en las que se había criticado la situación actual como un escenario de poca competitividad y de nula capacidad de inversión a causa de la presión tributaria y de la inflación, Rossi explicó que «todo programa económico tiene que tener tres objetivos: el crecimiento sostenido en el tiempo, que genere empleos de calidad, una mejora del nivel de vida de la sociedad».
«Durante estos tres años y medio de gestión, hemos sido exitosos en dos de tres», comentó el jefe de Gabinete y destacó el crecimiento de la economía y la creación de empleo y consideró que se falló en la recomposición del poder adquisitivo de los asalariados.

Rossi señaló que el gobierno de Alberto Fernández se inició con el «condicionamiento de la deuda» externa en dólares, que era equiparable a dos «años de exportaciones completas».

«Esa fue la primera crisis que tuvimos que asumir. La segunda fue la crisis de la pandemia, que nos llevó a una caída del 10% del Producto Bruto. Todas las políticas contracíclicas se financiaron desde el tesoro. ATP e IFE con emisión» por la falta de acceso a crédito internacional, añadió.

Luego señaló que la guerra en Ucrania generó una crisis en los precios de la energía y los commodities que significó una pérdida de, al menos, 5.000 millones de dólares.

«Este gobierno ha convivido con cuatro crisis. La sequía fue 20 mil millones menos de exportaciones. Lo que perdimos es como si no hubiéramos tenido nada de exportación primaria, 1.100 barcos menos», ejemplificó.

En ese sentido, elogió la gestión del ministro de Economía, Sergio Massa, cuya función ha sido generar «medidas creativas para recomponer las reservas».

Además destacó que la negociación con el Fondo Monetario Internacional, al que calificó como un «auditor interno», se realizó sin «el manual del almacenero», es decir, con reglas propias.

«Esta excepcionalidad de la sequía, no la vamos a ver en el 2024», anticipó y prometió una balanza comercial positiva «de 22.400 millones de dólares» que permitirá «normalizar importaciones, pagar el servicio de deuda y generar reservas», que llevará a estabilizar «el tipo de cambio, bajar la inflación y devolver valor al salario de los argentinos».